01 · Belleza

La belleza también necesita tiempo

No todo lo que merece atención tiene que convertirse en una tarea. A veces, cuidarse empieza por elegir un gesto y estar presente mientras ocurre.

Paola Sáez de Montagut con su familia en bicicleta entre la vegetación de Tulum

Durante años, la belleza se ha contado como una lista: lo nuevo que probar, el paso que no debemos saltarnos, la promesa que llega en un envase impecable. Pero a veces, al final de esa lista, aparece una pregunta más sencilla: ¿cómo quiero sentirme dentro de mi propia piel?

El gesto antes que el producto

Me interesan los rituales que no exigen una transformación. Lavarse la cara sin mirar el teléfono. Abrir la ventana antes de empezar el día. Peinarse con tiempo. Son gestos pequeños, casi invisibles, que nos devuelven al cuerpo sin convertirlo en un proyecto pendiente.

Quizá cuidarse sea, antes que nada, aprender a estar un poco más cerca de una misma.

Tal vez la belleza que permanece no sea la que promete cambiarlo todo. Tal vez sea la que nos ayuda a volver, una y otra vez, a lo que ya está aquí.